Entrañables

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Me encantan, no sé muy bien por qué pues no he estado cerca de un burro mucho tiempo como para tenerles cariño. La verdad es que mi experiencia más recordada fue subir al castillo de Guadalest subida en burrito cuando yo tenía 10 años o menos, sentí una pena terrible pensando el “esfuerzo” que debía hacer el animal para mover mis 35 kilitos que sería lo que pesaría yo en aquella época.

No sé explicar por qué pero me encantan, son entrañables, me inspiran buenos sentimientos, me gusta mirarlos. Tengo en el salón un libro de fotografías (España oculta – Cristina Garcia Rodero) y voy cambiando cuando me canso, de libro o de foto pero llegó el burrito y ahí está, presidiendo el salón desde hace meses. Soy incapaz de quitarlo porque me encanta.

Tengo una tarea pendiente, hacer una fotografía a uno que veo de vez en cuando en una zona de gitanos cuando voy a trabajar pero aunque no me gusta parar allí, la haré.

3 pensamientos en “Entrañables

  1. Los ojos de este burrito, sus pestañas, su mirada tierna y fiel, son como los de nuestra perra Sahda, como los de todos los animales cuando se les mira con cariño. No hay nada más gratificante y placentero que recibir afecto de los animales, lo regalan a todo el que lo quiere recibir.

    Este es el principio del hermoso poema lírico de Juan Ramón Jiménez, PLATERO Y YO. En realidad lo escribió un verano en su pueblo, Moguer, paseando por los campos acompañado de un burro.

    “Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

    Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: “¿Platero?”, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…

    Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel”

  2. parece escrito por un niño verdad? y es tan sencillo que de lo sencillo que es, es perfecto.
    Gracias!!
    pd, me han entrado unas ganas de tremendas de ir a jugar con mis perros!

  3. Un fragmento del libro Platero y yo

    “Yo me quedo extasiado en el crepúsculo. Platero, granas de ocaso sus ojos negros, se va, manso, a un charco de aguas de carmín, de rosa, de violeta, hunde suavemente su boca en los espejos, que parece que se hacen líquidos al tocarlos él; y hay por su enorme garganta como un pasar profundo de umbrías aguas de sangre”

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