La vie

La muerte te da un guantazo de repente y te dice, despierta! Despierta para muchas cosas, para apenarte, para darte cuenta de lo que tienes y no valoras, para pensar, para recordar, para buscar paz, para alterarte, para llorar, para sonreir…Cuántos sentimientos provoca.

Se detuvo, porque él quiso, porque llegó su momento. Pienso que él lo sabía y se despidió de todos, tuvo su oportunidad y la verdad es que sonrío pensando en él (bueno, siendo sincera ahora, ahora, me entristece pero es una tristeza agridulce, en el fondo sonrío)  Rodeado de su gente con 96 años y con una mente envidiable, de veras que era envidiable.

Se dice pronto 96 pero son tantos años dejando huellas…

No estuve cuando te detuviste y casi lo prefiero, te recuerdo como eras y me quedo con ese recuerdo, de una persona seria pero con su humor, que callaba pero hablaba. Inquieto, siempre curioso. Bendita curiosidad!

Dónde estés abuelito, yayo, un beso enorme.

mis-huellas.jpg

Imagen: Laura Medrano – mis huellas –  Hoi an

4 pensamientos en “La vie

  1. Padre, ayer muchos de tus amigos y familiares llenaron esta sala y, la verdad, nos hicieron pasar un día distraído de ti, de nuestras memorias en ti, lo que es de agradecer. Pero nosotros queríamos despedirnos de ti en silencio, en reflexión, que fuese esta una despedida de algo nuestro que físicamente se separa para la eternidad. Eternidad, hermosa palabra, difícil de asimilar en este momento.

    Como el hombre llano que has sido, te rendimos este sentido homenaje que tiene como actor tu recuerdo y el silencio. Un silencio que se convierte en un adiós, en nuestro último adiós.

    “En el escaparate de la realidad hay festivales, pero también hay cementerios que parecen jardines. La gente se acerca a las tumbas y a los nichos y les dejan flores que pueden ser perdones o remembranzas, pero tres o cuatro crepúsculos después, el campo santo será a penas un jardín de flores marchitas”.

    Por eso tú, has decidido dejar libre para otros el milímetro que te corresponde del universo y el centímetro de este mundo. En la suave brisa de cualquier atardecer, esparciremos tus restos de cenizas en las tierras que te vieron nacer y, de esa manera, tan sencilla, se habrá cumplido tu voluntad.

    Un beso y un adiós.

  2. No quise leer tu post hasta estar y tener un momento tranquilo, sabía que me emocionaría. Será un adiós precioso y como a él le gustaría, estoy segura.
    Mi abuelo, el yayo, era una persona sencilla y llana como tú dices y sé, estoy segura que terminó cuando el quiso hacerlo, rodeado de su gente y cómo el quiso, qué más se puede pedir? sinceramente creo que nada.
    Es envidiable cómo ha vivido y lo que nos ha trasmitido a dos generaciones, el a vosotros, sus hijos y a nosotros, sus nietos pero indirectamente, a nosotros nos trasmitió doble lo vuestro y lo nuestro.
    Me cuesta pensar que no lo veré en Siete Aguas (El Barrio para los de casa) pero siempre estará ahí aunque le dijimos adios.

  3. ACTO EN MEMORIA DE JUAN ANTONIO MEDRANO, DE SUS COMPAÑEROS DEL ATENEO CULTURAL 14 DE OCTUBRE.

    (El año pasado por estas fechas, Juan Antonio Medrano leía poesías con nosotros. Hoy ya sólo está en nuestro recuerdo. Valgan todas las palabras que aquí suenen como particular y sentido homenaje; también como muestra de cariño a su familia)

    Te has llevado mil versos que aún tenías,
    recítalos al viento, no a la nada
    y encontrarán en la amistad el eco.
    Siete Aguas, siete brisas
    setenta veces siete contornos y horizontes,
    ¿por qué querías tantos?

    Te ibas haciendo, año a año, semilla
    que pidió aquí su tierra.
    Le oímos una tarde confidente de versos
    y aceptamos, unánimes, tus más de noventa
    derechos bien cumplidos.

    Quijote sobre ruedas,
    pedales por espuelas
    repartiendo saber por eriales.
    Luchador sin descanso,
    permanente en tu idea.

    La verdad, Juan Antonio, no envejece,
    ni la bondad malea,
    ni la luz se prostituye en sombra;
    ni acaba con la flor la primavera.

    Te has llevado mil versos que aún tenías,
    recítalos al viento
    que en nosotros, ya ves, tendrán su eco.

    José Marín
    Profesor universitario.

  4. Qué bonito y cuánto le habrá gustado oirlo desde … desde dónde esté.
    Sí que se ha llevado mil versos que aún tenía, y seguro los recitará al viento …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s